La primera contratación en Dex fue un fundador llamado Evelyn Tan, quien anteriormente había construido una empresa centrada en el rendimiento humano a través de Entrepreneurs First. Esta decisión destaca una estrategia contraintuitiva: si bien los fundadores pueden ser empleados difíciles, a menudo son los candidatos ideales para los equipos de startups.

Los fundadores frecuentemente hacen malos empleados en entornos establecidos porque anhelan la propiedad y luchan con jerarquías rígidas. Pueden resistirse a seguir instrucciones o sentirse sofocados por procesos que limitan su capacidad para ejecutar rápidamente. Sin embargo, estas mismas características se convierten en activos en un entorno de startup donde la agilidad y la autodirección son primordiales.

El autor señala que contratar fundadores aporta un tipo específico de resiliencia y capacidad de resolución de problemas. A diferencia de los empleados típicos que podrían esperar orientación, los fundadores están acostumbrados a navegar la incertidumbre y construir soluciones desde cero. Esta mentalidad es crucial para las startups que operan en mercados volátiles donde los recursos son escasos y los roles son fluidos.

Los datos del artículo sugieren que las empresas que aprovechan contrataciones de fundadores a menudo ven ciclos de ejecución más rápidos. Estas personas no requieren una supervisión extensa y pueden contribuir inmediatamente al desarrollo de productos o cambios estratégicos. Su experiencia en el lanzamiento de emprendimientos les permite anticipar trampas que el personal menos experimentado podría pasar por alto.

En última instancia, el argumento postula que las startups deberían mirar más allá de los currículums tradicionales y considerar candidatos con experiencia fundacional. Si bien pueden no encajar perfectamente en las descripciones de trabajo estándar, su capacidad para operar de forma independiente e impulsar resultados los convierte en una ventaja estratégica para las empresas en crecimiento.

Fuentes: Sifted.