Los clientes empresariales están dando mayor importancia a demostrar el retorno de la inversión de las herramientas de inteligencia artificial. Para las startups que venden productos de IA, demostrar beneficios empresariales tangibles se ha convertido en una parte cada vez más importante de conseguir y conservar clientes corporativos.

El énfasis en el ROI significa que las startups deben demostrar algo más que capacidad tecnológica. Sus productos deben ofrecer mejoras claras y medibles a las empresas que los utilizan, y el valor debe demostrarse cuanto antes.

Este cambio está ejerciendo presión sobre las empresas de IA para que vinculen sus herramientas con resultados empresariales concretos. Los compradores empresariales quieren pruebas de que un producto de IA aborda una necesidad específica y justifica su coste, en lugar de depender únicamente de promesas generales sobre el potencial de la tecnología.

Por tanto, el desafío para las startups consiste en facilitar a los clientes la evaluación del impacto de sus productos. Las pruebas claras de aumentos de eficiencia, beneficios en materia de costes u otras mejoras medibles pueden ayudar a los clientes empresariales a demostrar internamente que sus inversiones en IA están produciendo resultados.

Fuentes: Sifted.