Michael Schaupp, director general del fabricante de azúcar Pfeifer & Langen, describe la situación actual como una "tormenta perfecta" caracterizada por la presión del mercado, precios bajos del azúcar, costes crecientes, importaciones libres de aranceles y regulaciones como los impuestos al azúcar. Esta evaluación sincera es poco común para la empresa familiar con sede en Colonia, que ha mantenido una reputación de secreto a lo largo de sus 156 años de historia. A pesar de ser una de las empresas familiares más tradicionales de Alemania, con una riqueza familiar estimada en 2.600 millones de euros, Pfeifer & Langen rara vez concede entrevistas, prefiriendo evitar los cultos a la personalidad y la autopromoción según su crónica corporativa.

El panorama financiero del grupo ha cambiado drásticamente. En 2025, Pfeifer & Langen generó ingresos superiores a los 6.500 millones de euros, superando a otras dinastías prominentes como Miele o Haniel. Sin embargo, el azúcar ya no es su segmento de negocio más grande. El fabricante de patatas fritas Intersnack, que posee marcas como Chio, Funny-frisch y Ültje, es ahora tres veces más grande que la división de azúcar. El grupo también posee participaciones en otras empresas familiares, incluido el Grupo Krüger (Schogetten, Fritt), Grafschafter y el pionero de la carne basada en plantas Rügenwalder Mühle. Esta diversificación ha demostrado ser crucial mientras la industria del azúcar enfrenta una crisis profunda.

La era de beneficios estables para los productores de azúcar terminó con la abolición de las regulaciones de cuotas de la UE en octubre de 2017. Anteriormente, estas cuotas aseguraban precios predecibles desacoplados de los mercados globales. Desde entonces, los excedentes de producción y las cosechas récord han impulsado a la baja los precios, mientras que los costes de producción han aumentado más del 50%. En respuesta, Pfeifer & Langen redujo su área de cultivo aproximadamente un 10% tanto en 2025 como en 2026. Aunque los ingresos por azúcar del grupo aumentaron de 1.150 millones de euros a 1.400 millones de euros en 2025, el resultado operativo de la empresa matriz cayó significativamente de 872 millones de euros en 2023 a 574 millones de euros en 2024, una disminución atribuida en gran parte al sector azucarero en dificultades.

A pesar de estos desafíos, la familia se ha comprometido a mantener su negocio de azúcar como una actividad central y aprobó una estrategia que se extiende hasta 2035. Para mejorar la eficiencia y reducir los costes energéticos, que constituyen una gran parte de los gastos, la empresa está invirtiendo 40 millones de euros en una planta de biogás en su instalación de Könnern en Sajonia-Anhalt, programada para comenzar operaciones a finales de 2027. Este proyecto tiene como objetivo utilizar el bagazo de remolacha para hacer que las plantas sean energéticamente autónomas. El grupo también enfrenta amenazas externas de los acuerdos de libre comercio de la UE con Mercosur y Tailandia, que permiten millones de toneladas de azúcar libres de aranceles en el mercado, creando condiciones competitivas desiguales frente a productores que cumplen altos estándares sociales y ambientales.

Para contrarrestar la estancación en el mercado europeo de snacks e impulsar el crecimiento, Pfeifer & Langen está ejecutando una gran expansión internacional. Intersnack, líder del mercado alemán con marcas como Chio y Ültje, planea adquirir el 50% del gigante estadounidense de snacks Utz Brands por aproximadamente 2.900 millones de dólares, llevando a la empresa al ámbito privado. Este movimiento marca la primera vez que el líder alemán entra directamente en el mercado estadounidense. Los analistas ven esto como un movimiento estratégico de crecimiento contracíclico que aprovecha la independencia de la familia de los mercados de capitales para adquirir marcas y instalaciones de producción establecidas rápidamente.

La adquisición conlleva riesgos, particularmente en relación con los cambios en los hábitos de los consumidores impulsados por medicamentos para la pérdida de peso como Ozempic, que han reducido el consumo de patatas fritas en algunos segmentos demográficos. Sin embargo, los expertos señalan que los consumidores están cambiando hacia porciones más pequeñas, productos de mayor calidad y opciones ricas en proteínas, áreas donde las marcas de frutos secos de Intersnack y sus nuevas líneas de productos están bien posicionadas. El acuerdo se alinea con el credo de larga data de la familia de tomar decisiones audaces sin miedo al riesgo, con el objetivo de aumentar el tamaño del grupo en un tercio para mediados de la década.

Fuentes: Handelsblatt.