Aditya Chakrabortty, de The Guardian, sostiene que los resultados de las recientes elecciones estadounidenses han dejado al descubierto los límites de la alianza de Donald Trump entre figuras adineradas del sector tecnológico y votantes de la clase trabajadora. La columna afirma que los demócratas avanzaron al poner en primer plano el costo de vida y la desigualdad, en lugar de permitir que el descontento económico se desviara hacia el conflicto cultural.
El artículo vincula la frustración de los votantes con el costo de los productos básicos, el combustible y el alquiler, así como con unos salarios que no han seguido el ritmo. Señala la campaña de Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, centrada en la asequibilidad, como ejemplo de cómo las preocupaciones por los precios pueden conectarse con un argumento más amplio sobre la desigualdad salarial y de riqueza.
Chakrabortty también sostiene que los beneficios de la inversión en inteligencia artificial se concentran en un pequeño grupo de empresas e inversores. La columna cita un análisis de Apollo que concluyó que las siete mayores empresas tecnológicas del S&P 500 prosperaban, mientras que las otras 493 tenían ingresos y beneficios estancados. También señala la creciente oposición a los centros de datos, que pueden consumir cantidades considerables de energía y agua y afectar a las comunidades cercanas.
Texas se presentó como un ejemplo destacado. El artículo afirma que, en los resultados descritos, el estado pasó del control republicano al demócrata, pese a que Elon Musk aportó allí un cuarto de mil millones de dólares a los republicanos. Atribuye la victoria de James Talarico, en parte, a su campaña contra los centros de datos y lo cita al describir la división como una pugna entre quienes están en la cima y el resto del país.
La columna también destaca la campaña de Troy Jackson en Maine, que pidió abolir el ICE, y la campaña de Abdul El-Sayed en Michigan, que apoyó Medicare para todos. Chakrabortty afirma que los resultados apuntan a una política demócrata más centrada en oponerse a la corrupción, la guerra y la influencia de los multimillonarios, y predice que uno de los principales candidatos a la nominación presidencial del partido en 2028 podría parecerse más a Bernie Sanders.
Fuentes: The Guardian Business.
