Munay Zamorano se convirtió en propietaria de una empresa mientras estudiaba y trabajaba. Ahora, tras vender la distribuidora de cosméticos naturales que había adquirido, anima a los jóvenes a plantearse hacerse cargo de empresas consolidadas, en lugar de centrarse únicamente en fundar startups.
Zamorano tenía 23 años y trabajaba para la distribuidora cuando su propietario anunció que tenía previsto venderla. Zamorano dijo que quería comprarla, a pesar de no tener experiencia previa dirigiendo una empresa. Utilizó 30.000 € de capital propio y obtuvo un préstamo bancario para completar la compra. El banco le exigió que explicara en su plan de negocio quién cuidaría de su hijo, una condición que más tarde describió como discriminatoria.
La empresa llegó a tener hasta cinco empleados y, según Zamorano, unos ingresos anuales de entre 300.000 y 350.000 €. Sin embargo, un cliente importante, responsable del 40 % de las ventas, se marchó, y Zamorano también había empezado a sentirse incómoda con el sector. Vendió el negocio y el comprador asumió el préstamo pendiente.
Ahora, Zamorano asesora a jóvenes emprendedores y promueve la sucesión como vía para convertirse en propietario de una empresa. Sostiene que una compañía consolidada puede ofrecer un modelo de negocio operativo e ingresos desde el principio. Dice que ni siquiera conocía el término «sucesión empresarial» hasta dos años después de hacerse cargo de su empresa.
Según las cifras citadas en el artículo, la necesidad de nuevos propietarios va en aumento. El informe de sucesión de 2025 de la Cámara de Comercio e Industria Alemana registró 9.636 propietarios de empresas de edad avanzada que buscaban asesoramiento, frente a 4.016 personas interesadas en hacerse cargo de una empresa. Esto equivale a 2,4 empresas por cada posible sucesor. El desequilibrio es más acusado en sectores como la hostelería, el comercio minorista y la logística.
Marc Evers, experto de la DIHK, afirmó que casi el 60 % de las empresas que buscan asesoramiento podrían quedarse sin sucesor. Según el informe, la mayoría de los propietarios que planean dejar sus cargos lo hacen por su edad, no por dificultades económicas. Un observatorio de sucesión independiente constató que la edad mediana de los propietarios salientes había aumentado hasta los 64 años; sus datos abarcan transacciones respaldadas por bancos de garantía.
Zamorano afirma que los posibles compradores deberían prepararse adquiriendo experiencia en el sector pertinente y, si es posible, experiencia directiva. También recomienda plantearse una adquisición conjunta: según el observatorio de sucesión, alrededor del 80 % de las empresas las adquiere una sola persona, mientras que comprar con otras personas puede ayudar a repartir la carga de trabajo y el precio de compra.
Quiere que los cursos sobre sucesión estén más ampliamente disponibles y espera que más mujeres opten por hacerse cargo de empresas. El observatorio situó en el 18,9 % la proporción de mujeres entre los sucesores empresariales en 2025. Las cámaras de comercio regionales de Alemania ya ofrecen seminarios, talleres y seminarios web para posibles compradores, mientras que algunos estados federados cuentan con centros especializados en sucesión. Zamorano pide que se ponga en marcha un programa de apoyo a escala nacional.
Fuentes: Handelsblatt.