El Polestar 3 tiene un aspecto muy similar al que tenía cuando se presentó en 2022, pero este SUV eléctrico ha recibido importantes actualizaciones técnicas mientras aumenta la competencia de sus rivales prémium. Los cambios abordan algunos de los puntos débiles anteriores del modelo, como la velocidad de carga y el consumo de energía.

El cambio más importante es el paso de un sistema eléctrico de 400 voltios a uno de 800 voltios, que comparte con el Volvo EX90, ya que ambos utilizan la misma plataforma. En estaciones de carga compatibles, el Polestar 3 puede aceptar hasta 350 kW. Polestar afirma que cargar del 10 al 80 por ciento lleva unos 22 minutos; ese tiempo también se logró durante la prueba, en condiciones de temperatura ideales.

La actualización también incorpora un motor trasero de nuevo desarrollo y un procesador Nvidia que, según el fabricante, ofrece ocho veces más potencia de cálculo. En la versión con tracción total probada, un motor delantero adicional puede desconectarse cuando no se necesita su potencia, un cambio concebido para mejorar la eficiencia. La mayor capacidad de cálculo también permite dar soporte a los sistemas de asistencia a la conducción del vehículo.

En carretera, la versión probada entregó 522 caballos de potencia y alcanzó los 100 km/h en 4,7 segundos. Está disponible un modelo más potente, de 588 caballos, con un tiempo declarado de 3,9 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. La velocidad del SUV está limitada electrónicamente a 230 km/h. Aunque pesa alrededor de 2,5 toneladas, se mostró aplomado en las curvas, mientras que la suspensión neumática ayudó a suavizar las irregularidades de la carretera.

La batería de 106 kWh es más pequeña que la del modelo anterior, pero el Polestar 3 revisado demostró ser más eficiente. La prueba registró una autonomía real en autopista de casi 500 kilómetros, frente a una cifra oficial WLTP de hasta 647 kilómetros. Sin embargo, en una estación de carga de 400 voltios, la potencia de carga se limita a 120 kW, menos de lo que podía alcanzar el modelo anterior en esos cargadores más antiguos.

El diseño exterior no ha cambiado mucho: mantiene el frontal cerrado, los faros estilizados y una franja de luces traseras que abarca la mayor parte de la anchura del vehículo. El habitáculo también conserva la distribución anterior, que combina madera oscura, aluminio, cuero y plástico. Durante la prueba, la pantalla central vertical y la pantalla más pequeña del conductor respondieron con rapidez, mientras que el asistente Gemini de Google puede ayudar a planificar rutas y ajustar la climatización.

La reseña concluyó que las actualizaciones hacen que el Polestar 3 sea más competitivo en el segmento prémium, especialmente porque corrigen sus deficiencias en carga y eficiencia. El SUV parte de 78.900 €, con tracción trasera, y de 87.900 €, con tracción total; el vehículo probado tenía un precio de 109.400 €.

Fuentes: Handelsblatt.