La Alliance for Automotive Innovation (AAI), que representa a casi todos los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos, pide una prohibición permanente de los vehículos chinos en el país. John Bozzella, presidente del grupo, afirmó que el mercado estadounidense necesitaba protección frente a una posible oleada de importaciones chinas.
“Debemos proteger el mercado estadounidense de una avalancha de importaciones chinas que suponen un riesgo de vigilancia y perjudican a los fabricantes establecidos que han invertido en instalaciones estadounidenses durante generaciones”, declaró Bozzella el lunes.
La AAI representa a empresas como General Motors, Toyota y Volkswagen. Los partidarios de una iniciativa bipartidista del Senado acordaron en septiembre aplazar hasta noviembre una votación acelerada sobre la medida.
La propuesta forma parte de un debate más amplio en Washington sobre los vehículos chinos y su posible impacto en el mercado automotor estadounidense. El grupo de la industria sostiene que son necesarias restricciones para abordar tanto las preocupaciones de seguridad como la presión competitiva sobre los fabricantes con inversiones de larga data en Estados Unidos.
Fuentes: Handelsblatt.