Hace veintidós años, un joven senador estadounidense cautivó a las audiencias con una promesa de poner fin a una guerra fútil en el golfo Pérsico, restaurar la fe en el Sueño Americano y reconciliar a una nación dividida. Barack Obama ingresó a la Casa Blanca en 2009 llevando este mensaje de esperanza y cambio, declarando famosamente que no existe una América negra, blanca, latina o asiática, solo los Estados Unidos de América.
Hoy, una figura que algunos consideran el heredero de Obama está trayendo de vuelta la esperanza de cambio al escenario político, aunque con un tono diferente descrito como implacable y enojado. Esta nueva voz afirma que se está construyendo una ola, una que ocurre solo una vez por generación cuando las personas son empujadas demasiado lejos y deciden colectivamente que ya es suficiente.
Esa figura es Jon Ossoff, el senador de 39 años de Georgia. Ha surgido como uno de los principales portavoces de la oposición antes de las elecciones al Congreso programadas para el 3 de noviembre. Su candidatura representa lo que podría ser el comienzo del fin de la era Trump, ofreciendo un renovado sentido de esperanza originario de América que resuena incluso en Europa.
Fuentes: Handelsblatt.