La ministra de Economía de Alemania, Katherina Reiche, presentó un proyecto de ley que establecería la base legal para limitar los precios de la gasolina y el diésel. La propuesta no introduce un límite automático, como había pedido el Partido Socialdemócrata; el gobierno federal decidiría si lo activa.
El gobierno solo podría hacerlo si los precios del combustible aumentaran durante cada una de tres semanas consecutivas más de cinco puntos porcentuales por encima de los aumentos medios de precios en otros países de la UE. Incluso entonces, la base legal para el límite duraría solo tres meses.
El proyecto condiciona la intervención propuesta a un aumento sostenido de los precios en comparación con los de otros lugares de la UE. El artículo describe este enfoque como notablemente prudente respecto al objetivo de limitar los costos del combustible.
Fuentes: Handelsblatt.