El DAX subió casi un 1 %, hasta los 26.104 puntos, el jueves por la mañana, y volvió a superar la marca de los 26.000 puntos. Las ganancias se produjeron tras la victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, un resultado ampliamente previsto por los mercados.

La respuesta comedida del presidente estadounidense, Donald Trump, también pudo haber contribuido a sostener un optimismo prudente. Trump felicitó a los demócratas y dijo que no recurriría repetidamente a sus poderes de veto para bloquear leyes.

Antes de la votación, los analistas habían expresado su preocupación por la posibilidad de que Trump rechazara el resultado y provocara una agitación política. Con los demócratas en mayoría en ambas cámaras del Congreso, se prevé que Trump tenga menos influencia durante los dos últimos años de su mandato.

Las consecuencias de las elecciones para la guerra con Irán siguen siendo inciertas. Antes del 3 de noviembre, había surgido la preocupación de que Estados Unidos e Israel pudieran intensificar los ataques y elevar los precios del petróleo y el gas. Sin embargo, hasta ahora no hay indicios de que esto vaya a ocurrir. Los resultados empresariales y los datos de inflación también están influyendo en la actividad del mercado, mientras que, según se informó, las acciones de Heidelberg subieron con fuerza.

Fuentes: Handelsblatt.