Un hackeo en Binance provocó el robo de monedas digitales por valor de 6.300 millones de dólares, según la información divulgada por la empresa. Binance afirma que cubrirá las pérdidas de sus clientes, pero el incidente pone de relieve los riesgos de guardar dinero en criptomonedas y las limitadas protecciones regulatorias disponibles para los clientes en Estados Unidos.
La brecha afectó a Binance.com, la plataforma principal de la plataforma de intercambio, cuyo uso la empresa impide a los clientes estadounidenses. Binance.US, un servicio independiente disponible para usuarios de algunos estados, no se vio afectado. No obstante, según el informe original, algunos clientes estadounidenses pueden acceder a Binance.com mediante redes privadas virtuales.
Binance afirmó que cubriría todas las pérdidas con fondos propios y con su Fondo de Activos Seguros para los Usuarios, o SAFU, por sus siglas en inglés. La empresa creó el fondo como reserva para situaciones extremas. En su sitio web se informó que SAFU tenía 1.000 millones de dólares en bitcoins a fecha de 2026, y se indicó que Binance lo repone si su valor cae por debajo de los 800 millones de dólares. El precio del bitcoin había bajado alrededor de un 30 por ciento ese año.
El informe original señaló que ningún organismo gubernamental o regulador de Estados Unidos parecía tener capacidad para obligar a Binance ni a otras empresas de criptomonedas en dificultades a compensar a sus clientes. Por tanto, la promesa de Binance de reembolsar a los usuarios procede de la propia empresa, no de un mecanismo de protección respaldado por el gobierno que se haya identificado.
Fuentes: The New York Times Business.